Hace veinte años, una pregunta marcó nuestro rumbo: ¿por qué dos personas aparentemente similares reaccionan de manera tan diferente al mismo entrenamiento, tratamiento o atención? Esa pregunta condujo a dos décadas de investigación y a una arquitectura completa para comprender cómo funcionan, se adaptan y cambian los ecosistemas.
No queríamos reemplazar lo que ya existe. Quisimos hacer comprensible lo invisible, y útil lo comprensible.